Echarse piedras sobre el propio tejado: cuando los colectivos en primera persona reman en el sentido contrario al que deberían
Hay gente que, simplemente, no sabe que lo que defiende le perjudica. Lo hemos visto con la causa trans y lo volvemos a ver con colectivos en primera persona en el ámbito de la salud mental que apuestan por el abandono del principio jurídico del interés superior para las personas con discapacidad, un principio que garantiza su bienestar objetivo, evitando consecuencias como su ruina económica o el deterioro grave de su salud. La idea que sostienen estos colectivos organizados es que el interés superior es paternalista y perpetúa dinámicas de exclusión y menosprecio hacia las personas con discapacidad. Además, argumentan que los modelos de cuidado basados en la que ellos denominan “cultura institucional”, cuyo modelo de asistencia se desarrolla, principalmente, en residencias y hospitales públicos, son asimismo paternalistas, capacitistas, prejuiciosos, edadistas, adultocentristas y sistemáticamente irrespetuosos con los derechos humanos de los atendidos al no anteponer su Voluntad y Pr...